Se cumplen 45 años de la Escuela del Hábitat y 25 de la Maestría: Construcción comunitaria y saber territorial


 

 

La Escuela del Hábitat durante estos 45 años se consolidó como un espacio de diálogo entre diversas áreas del saber académico y los conocimientos situados de los actores locales.

 

En 2026, la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional de Colombia, Sede Medellín, celebra un hito doble en la historia académica e investigativa de la región y del país: la conmemoración de los 45 años de la fundación de la Escuela del Hábitat y los 25 años de la creación de la Maestría en Hábitat. Para profundizar en la trayectoria, el impacto y las proyecciones de esta institución pionera, conversamos con su directora, Elizabeth Arboleda Guzmán, antropóloga de la Universidad de Antioquia, magíster en Hábitat de la Universidad Nacional de Colombia y doctora en Geografía por la Universidad de Toulouse II (Francia).

 

los origenes

La historia de este espacio de pensamiento se remonta a 1981, cuando nació bajo el nombre de Programa de Educación Vivienda en América Latina (PEVAL) en articulación con organizaciones de cooperación internacional de los Países Bajos. Tal como recuerda la directora Elizabeth Arboleda Guzmán, la propuesta inicial situó a Medellín como un centro emisor de conocimiento para toda América Latina, enfocado en la formación de liderazgos comunitarios, la autoconstrucción, la gestión de barrios y el análisis de dinámicas territoriales.

Posteriormente, la unidad transitó hacia el Centro de Estudios del Hábitat Popular (CEHAP), etapa en la cual se consolidó la asesoría técnica, la investigación aplicada y la formulación de proyectos de desarrollo urbano y territorial. Durante este período, el equipo docente e investigativo trascendió la arquitectura para integrar diversas disciplinas como la sociología, la economía, la comunicación y el estudio de los riesgos de ladera. Hitos significativos marcan esta época, entre los que destacan el acompañamiento social y técnico tras el desastre de Villatina en 1985 y la elaboración en 1996 del primer plan zonal registrado en Medellín y en Colombia.

 

El hábitat como campo de conocimiento en formación

Con la reforma académica e institucional impulsada por la Universidad Nacional en la década de 1990, la unidad se transformó formalmente en la Escuela del Hábitat. Esta denominación respondió a una visión epistémica fundamental: el hábitat no constituye una disciplina tradicional prefijada, sino un campo de conocimiento en frontera y en permanente formación.

Bajo esta premisa, la Escuela se consolidó como un escenario deliberativo donde convergen no solo diversas áreas del saber académico, sino también el saber situado de los actores locales. La investigación territorial ha reconocido históricamente al habitante como un sujeto productor de conocimientos valiosos para el mejoramiento cotidiano de su entorno, articulando la base material construida con las dinámicas socioculturales, políticas y económicas del territorio.

Fotografías e imágenes producto de estudios, investigaciones y trabajo de campo de la Escuela del Hábitat.

En el año 2001, como respuesta a la necesidad de sistematizar este acumulado de experiencias bajo cánones académicos rigurosos, se dio apertura a la primera cohorte de la Maestría en Hábitat, programa que actualmente convoca a su cohorte número 16 y que cuenta con acreditación de alta calidad renovada por seis años mediante la Resolución No. 006075 de 2019. El posgrado ha congregado a profesionales de la arquitectura, ingeniería, ciencias sociales, artes, ciencias ambientales y ciencia política, produciendo tesis meritorias y laureadas, e incidiendo de manera directa en la formulación de los Planes de Ordenamiento Territorial (POT) de Medellín en sus etapas de 1999, 2006 y 2014.

El soporte investigativo del programa reposa en el Grupo de Investigación de la Escuela del Hábitat, reconocido por el Ministerio de Ciencias en la categoría A1, la más alta del sistema científico nacional. La directora Elizabeth Arboleda enfatiza el valor singular de este reconocimiento, alcanzado a través del desarrollo de metodologías participativas, la mediación entre actores y la rigurosidad en los estudios urbanos y rurales. La producción del grupo se despliega en cuatro líneas de investigación principales: Memoria y Patrimonio, Vivienda y Habitabilidad, Estudios Tecnosociales del Hábitat y Producción Social del Hábitat.